Hacer el Camino de Santiago.

Hacer el camino de SantiagoEl camino de Santiago ha significado en nuestra historia una peregrinación religiosa de referencia de los distintos pueblos cristianos para ver los restos del Apostol Santiago que hoy se ha convertido en todo un ritual de peregrinaje, uno sea creyente o no, se haga como penitencia o porque uno busca encontrarse a sí mismo como una prueba de superación, profunda, sacrificada y hermosa que su manera tradicional es realizarlo a pie, en bici o a caballo.

Hay muchos caminos, todos ellos desembocan en Santiago de Compostela, la mayoría de los peregrinos llegan a Santiago por el llamado “Camino Francés”, pero existen otras seis rutas históricas por las cuales se puede hacer el camino de Santiago. La vía francesa es la más transitada y la más conocida, se adentra en España por Roncesvalles y Sompot, en los Pirineos y atraviesa Aragón, Navarra, La Rioja, Castilla y León y Galicia.

A lo largo de las distintas rutas que llevan a Santiago de Compostela han transitado peregrinos de toda índole y condición. Es imprescindible documentarse sobre la ruta que se pretende realizar, los albergues y otros alojamientos del camino de Santiago donde se van a hospedar, qué pueblos se van a visitar y elaborar un calendario con el número de etapas que se pretender hacer, aunque luego se modifique sobre la marcha.

Que llevar al Camino de Santiago.

Peregrinos hacia Santiago de CompostelaUna de las cosas más importantes y de las que más se duda antes de hacer el camino de Santiago es si llevar bota o zapatilla deportiva. Lo importatante es que se trate de un calzado cómodo, ya usado, ni muy ligero ni muy pesado, que sea flexible y firme a la vez. Hay zapatillas especiales como las de los corredores de montaña o botas de senderismo que amortiguan muy bien y soportan mejor las grandes distancias, la humedad y el peso de la mochila, mucho mejor que las zapatillas deportivas.

Hay otras cosas importantes, como la elección de la mochila, que ha de ser impermeable, con buenas protecciones y ergonómica. Nos va a acompañar todo el viaje en el largo camino de Santiago, por eso hay que cargarla con lo indispensable, sin cargarla en exceso.

A continuación tienes una lista de lo que no te puedes olvidar en esta peregrinación:

– Saco de dormir ligero si duermes en albergues, una cosa menos para quienes duerman en otros alojamientos del camino.

– Un par de bastones de trekking o el clásico bordón.

– Cantimplora; Gafas de sol; Una linterna y una navaja; El móvil, cámara de fotos y sus correspondientes cargadores; DNI, la Tarjeta Sanitaria, una tarjeta de crédito y la credencial del peregrino.

– Un necéser de aseo con lo básico (cepillo y pasta de dientes, gel y champú, pastilla de jabón para lavar la ropa).

– Un pequeño botiquín con aspirinas o ibuprofeno, crema solar de alta protección, tiritas, yodo y agujas esterilizadas para pinchar las ampollas.

– Dos o tres mudas: dos pares de calcetines, un par de camisetas de poliéster (que seca rápido), una de manga corta y otra de manga larga, pantalones cortos, una sudadera y un chubasquero impermeable, una gorra, una toalla y chanclas de ducha.

Si se hace el Camino en compañía es recomendable compartir estos enseres para repartir el peso.

Donde dormir en el Camino de Santiago.

A lo largo del Camino de Santiago podrás pasar la noche de distintas maneras, dependiendo de tu bolsillo, del cansancio, la ocupación del alojamiento:

Los hostales y hoteles con encanto  de la zona: este tipo de alojamiento en el camino de Santiago es para quienes prefieren hacer su peregrinación con más comodidades y quieren disfrutar el camino de otra manera.

Los albergues: muchos son gratuitos, aunque se aconseja dejar un pequeño donativo para su mantenimiento, ya que los que no pertenecen a la Xunta de Galicia carecen de otro tipo de ingresos. Hay también un tipo de albergue privado con tarifas muy módicas. Se admiten reservas previas.

Lugares de acogida: puestos a disposición de los peregrinos por los Ayuntamientos, Parroquias o  Asociaciones, reunen condiciones mínimas para la pernoctación, muchas veces sólo se trata de un suelo cobijado.

Los refugios: son para uso exclusivo de los peregrinos al estilo tradicional (a pie, en bicicleta o a caballo) y que portan credencial de peregrino. No admiten reservas y las plazas disponibles se ocupan según llegan los peregrinos (siempre tienen preferencia los peregrinos que hacen el camino a pie).

Aunque no sea año Xacobeo merece la pena sacar tiempo y vivir esta experiencia inolvidable de hacer el Camino de Santiago. Cabe señalar la fecha del 25 de julio, celebración de Santiago Apostol.

Si quieres más información sobre alojamientos en el camino aquí encontrarás otras alternativas.